4 jun. 2008

Y Zerolo callado

La semana pasada fueron detenidos dos españoles en Gambia ¿el motivo? pedir a un taxista que les llevase a alguna zona de “ambiente” de Bajul.
El taxista en vez de ir al chueca gambiano les llevó derechitos a la comisaría donde fueron detenidos y acusados de “hacer proposiciones homosexuales”
En Gambia la homosexualidad es un delito, como en la mayoría de esos países con los que nuestro gobierno se quiere “alianzar”. Allí, en Gambia, su presidente dio un ultimátum hace unas semanas, dijo que cortaría la cabeza a todos los homosexuales que no abandonaran Gambia en un plazo de 24 horas.
Afortunadamente, nuestros compatriotas están a salvo y en breve estarán en nuestro país.

Y yo me pregunto, ¿dónde cojones está Zerolo? él, el abanderado de los gays oprimidos del mundo, ese ejemplo de libertazzz con rizos. No se sabe, debe estar todavía sumido en esos orgasmos que dice tener desde que está Zapatero en el gobierno.

Claro que no es lo mismo que el presidente de un país diga que quiere cortar la cabeza a los gays a que un cura católico diga que no le gusta que se llame matrimonio a la unión de dos personas del mismo sexo, no hace falta decir que esto último sí es aberrante y digno de las iras de Zerolo y de los que como él, viven del cuento, de ser homosexual.

¿Por qué no fueron a Gambia Zerolo o la Vicevogue? ¿miedo a perder la cabeza? ¿cobardía repugnante?

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4 comentarios:

Militos dijo...

Buena, buenísima la comparación entre lo que hacen en Gambía con los Zerolos y lo que dice la Iglesia de esos arrejuntamientos.
Me ha gustado.
Saludos

Persio dijo...

Un Chueca gambiano, todo lleno de negros, tiene que ser como para salir pitando. Qué miedo ;)

Charramunguero dijo...

Militos, está visto que Zerolo sólo protesta si hay un cura por medio, es así, su anticlericalismo le delata.

Persio, tampoco creo que sea pa´tanto si has estado en algún país musulmán todos se parecen chueca, no se ve a una moza ni de refilón.

MUY SEÑORES MIOS dijo...

Zerolo estaría, sin duda, dando vueltas airoso, por los enormes pasillos institucionales, remarcando más esos giros con giros más airosos aún de su rizada cabellera al aire. Vamos, eso, fijo.