
Después de ver el segundo debate ZP-Rajoy de ayer, no me queda ninguna duda de que si, tal como pronostican las encuestas, vuelve a ganar Zapatero, esto tiene los días contados.
Nuevamente las encuestas barren para casa en cuanto al resultado del debate, según quién las encarga, así son los resultados. Pero hay algo curioso, en ninguna se despega claramente Rajoy, si gana es por la mínima. Y no lo entiendo, Zapatero me parece un candidato mediocre, mezquino y endiosado.
Si fuera tu compañero de trabajo sería el vago-trepa que, sin dar un palo al agua, iría de sobrado y de trabajador y al final serías tu el que tuvieses que hacer el trabajo de los dos. Si fuese tu jefe, sería el típico incompetente, rodeado de una pléyade de “pelotas”, que te encargaría tareas estúpidas con mucha solemnidad; eso sí, siempre sería el último en llegar y el primero en marcharse, que para eso es el jefe. Y si fuera tu amigo, mejor que no te metas en problemas, porque él nunca va a estar ahí para ayudarte, ya que es un cobarde de cuidado. Eso si, en cualquiera de los casos, siempre adornado con una sonrisa falsa, que más parece una mueca, y con una cháchara vacía e insulsa.
Después del debate de anoche, me reafirmo en las impresiones que antes he descrito, no me fío de un tipo que miente, que alardea de cuántos muertos menos tiene, que habla de crispación cuando él es el que la provoca y que además, se cree un ungido, un iluminado, el mesías que España (y el mundo) necesitaba para salir de las tinieblas, y lo peor es que se lo cree.
Mi conclusión después de ver los dos debates: Rajoy 2 - Zapatero 0. Pero no va a valer de nada, el 10 de marzo volveremos a tener un iluminado en la Moncloa, y encima estará crecido.


.jpeg)

