Esta mañana, en Onda Cero, en el programa de
Carlos Herrera, el periodista ha entrevistado al presidente del gobierno, ese que habla de paz y sonrisas pero que en la intimidad habla de crear tensión. En un determinado momento, Herrera le ha recordado las declaraciones de los "artistas" "intelectuales" y el anestesista oficial del reino, en el que denominaban a los votantes del Partido Popular como
"turba estúpida y miserable" Herrera ¡por dos veces! le dijo al presidente si le parecía bien que se nos llamase imbéciles, que si lo reprobaba, el presidente, ese que dice que es de todos los españoles pero que en la intimidad a saber lo que dice, no lo ha hecho, salió al paso con un:
"No me parece bien que se llame imbécil a nadie" por dos veces, algo que precisamente no es lo mismo que una condena.
Después de esto ya sí que no pienso recatarme a la hora de valorar a esos "artistas". He aguantado que "escritoras" progres llamen
hijos de puta a los votantes del PP, he soportado la petición de hacer un
cordón sanitario para ser apartado de la sociedad, he soportado que periodistas como Esther Jaén dijese que los que hemos salido a manifestarnos por las negociaciones del gobierno con los terroristas éramos
"palmeros del PP" por no hablar de otros calificativos de gente con la que convivo que me han llamado facha y otras lindezas.
Pues hasta aquí hemos llegado, no pienso tolerar que la verdadera chusma que corroe este país me vuelva a insultar.