Paradójicamente, hay otros payasos que también hacen malabares con las sillas pero que no tienen ni puta gracia, todo lo contrario, dan vergüenza ajena.
La culpa de todo es de esos malditos comunistas
Paradójicamente, hay otros payasos que también hacen malabares con las sillas pero que no tienen ni puta gracia, todo lo contrario, dan vergüenza ajena.
Como si de un Robin Hood malvado se tratara, el gobierno se gasta 500.000 euros procedentes del Fondo de Ayuda al Desarrollo , de los 20 millones de euros que ha costado la obra de arte de Miquel Barceló, para decorar la cúpula del Palacio de las Naciones Unidas de Ginebra.

