29 oct. 2009

Mastín con patatas


“Un pastor alemán o cualquier perro de tamaño parecido provoca daños sobre el medio ambiente similares a los de comprar un Land Cruiser y hacerle 10.000 kilómetros”

A esta conclusión llegan los autores de un libro titulado Time to Eat the Dog: The Real Guide to Sustainable Living.

Parece ser que estos dos se aburren mucho en Nueva Zelanda y como no tienen nada mejor que hacer se ponen a teorizar sobre el dichoso cambio climático y todo lo que acabe en “sostenible”.

Su solución es tener “mascotas sostenibles y reciclables”, como pollos, peces o conejos, así, en caso de necesidad siempre puedes convertirlos en un pollo al chilindrón, pescado al horno o conejo al ajillo.

Después de leer el artículo sobre este libro, llego a una terrible conclusión: mi perro no es sostenible, pero ¿estará rico al horno con patata panadera?

Vamos a acabar idiotas.

22 oct. 2009

Es por nuestro bien


Mañana iba a estrenarse la película SAW VI, y digo iba porque el Ministerio de Cultura, velando por la sensibilidad de los espectadores ha decidido catalogarla X, calificación que obtienen las “películas de carácter pornográfico o que realicen apología de la violencia”.

He visto las cinco anteriores y reconozco que este tipo de películas no las puede ver cualquiera, pero no se obliga a nadie a hacerlo, la opción es sencilla: si tu estómago no las resiste, puedes ver otra cualquiera. Vamos, que ya somos mayorcitos para saber lo que queremos ver o no.

Teniendo en cuenta que las cinco anteriores se han exhibido en salas “normales” simplemente con la calificación de no recomendada para menores de 18 años, no entiendo esta medida. Para rizar el rizo, autorizan la exhibición únicamente en salas de cine porno y, por lo visto, en España sólo hay 8.

Confieso que pensaba ir al cine a ver SAW VI pero me niego a entrar en una sala de cine porno si antes no la han desinfectado y desratizado. Espero que el Ministerio se lo replantee y se deje de tonterías porque se empieza así y se acaba metiendo la tijera como en tiempos pasados aunque, claro, siempre por nuestro bien.